Frases romanticas
Uno aprende a amar, no cuando encuentre a la persona perfecta, sino cuando aprenda a creer en la perfección de una persona imperfecta
Tardé una hora en conocerte y solo un dÃa en enamorarme. Pero me llevará toda una vida lograr olvidarte.
Si yo fuese el mar, y tu una roca, harÃa subir la marea, para besar tu boca
Soy la persona más feliz del mundo cuando me dices “hola” o me sonries, porque se que, aunque haya sido para solo un segundo, has pensado en mi.
Si sumas todas las estrellas del cielo, todos los granitos de arena en los océanos, todas las rosas en el mundo y todas las sonrisas que haya habido en la historia del mundo, empezarás a tener una idea de cuánto te quiero.
Si pudiese ser una parte de tÃ, elegirÃa ser tus lágrimas. Porque tus lagrimas son concebidas en tu corazón, nacen en tus ojos, viven en tus mejillas, y se mueren en tus labios.
Un hombre quiere ser el primer amor de su amada. Una mujer quiere que su amado sea su último amor.
Te quiero no solo por como eres, sino por como soy yo cuando estoy contigo.
Un dÃa dejé caer una lágrima en el océano. El dÃa que la encuentre será el dÃa que deje de quererte.
Sabes que estás enamorado cuando no quieres dormir por la noche, porque tu vida real supera a tus sueños.
Anoche miré al cielo y empecé a dar a cada estrella una razón por la que te quiero tanto. Me faltaron estrellas.
Aunque no sepa quererte de la forma que a tà te gustarÃa, siempre te querré con toda mi corazón de la mejor forma que sepa.
Anoche pedà a un ángel que fuese a protegerte mientras dormÃas. Al rato volvió y le pregunté por qué habÃa vuelto. Una ángel no necesita que otro lo proteja, me respondió.
Si realmente quieres a alguien, lo único que quieres para él es su felicidad, incluso si tú no se la puedes dar
Verte es un soplo de aire que me inspira, me alimenta, me excita, me tranquiliza, me perturba, me mata… compadécete de mi…
Solo me lamento de no haberte conocido desde el primer dÃa que empezaste a ser mujer.
Besarte es como perder la noción del tiempo y del espacio, es ver el cielo, las estrellas… es verte a ti.
Queriendo ser frÃo, me derrito nada más rozar tu piel.
No cambiarÃa un minuto de ayer contigo por cien años de vida sin ti.
Tus manos me comprenden, me hablan, me tocan, me llevan, me hacen tierna… no dejes de abrazarme cada segundo.
Quisiera que me besaras hasta dejarme sin aliento. Perder el conocimiento, tocar el cielo contigo…
Si Dios hiciera de nuevo a Eva y fueras como tu, se olvidarÃa de hacer hombres.